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PUBLICADO POR  WWW.DESDELABOLSAENDIRECTO.COM 02.02.2010 | 09:35
Las Pymes del agro podrán fondearse en Bolsa con sus productos como aval
La Comisión Nacional de Valores reglamentó la negociación de cheques garantizados con warrants, un nuevo sistema de crédito para empresas de agro que necesiten fondos y que cuenten con stocks de cereales u oleaginosas inmovilizados.


La crisis entre el Gobierno y el Banco Central hizo subir levemente el costo de los créditos para pequeñas y medianas empresas en los bancos locales. Sin embargo, los instrumentos más usados por las Pymes para financiarse a través del mercado de capitales, los cheques de pago diferido, no acusaron el impacto de la coyuntura política. De hecho, el costo de fondearse con cheques cayó en enero por tercer mes consecutivo, y se encuentra ahora en su menor nivel en cerca de dos años. Esto hace que ese mercado siga creciendo mes a mes, e incentiva el desarrollo de instrumentos cada vez más sofisticados. De hecho, ayer se supo que la Comisión Nacional de Valores (CNV) reglamentó la negociación de un nuevo producto bursátil, especialmente pensado para las pymes agropecuarias: los cheques diferidos garantizados con warrants. Estos productos permiten a los productores obtener tasas de financiación más bajas poniendo sus mercaderías –por ahora, sólo cereales y oleaginosos– como garantía para el inversor. Según fuentes de la CNV, el nuevo producto podrá ser negociado en cualquier mercado de valores del país, aunque por ahora sólo la Bolsa de Rosario –que ideó el sistema – tiene pensado ponerlo en práctica en el corto plazo. “Estamos calculando que la primera operación se realizará la semana que viene”, indicó Fernando Jorge Luciani, analista legal del Mercado de Valores de Rosario. Hasta entonces, las Pymes seguirán negociando cheques avalados por Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) –entidades privadas que garantizan con fondos propios el repago de los créditos que toman las pymes que se asocian a ellas–. Este sistema está funcionando con mucho éxito: hoy en día, más del 95% de las operaciones que se hacen en el mercado de cheques de pago diferido son con títulos avalados por SGR. Además, las empresas que cuentan con avales de Sociedades de Garantía pagan tasas mucho más accesibles que las que no los tienen: según un informe del Instituto Argentino del Mercado de Capitales, en enero la tasa promedio de un cheque avalado se encontraba en 12,4%, mientras que las de cheques patrocinados –sin avales– estaba en 16%. Sin embargo, en ambos casos las tasas mostraron una baja en enero de cerca de 100 puntos básicos. “La incorporación de inversores institucionales, que empezaron a operar activamente en los últimos meses, le dieron liquidez al mercado de cheques e impulsaron la baja de las tasas”, indicó Juan Manuel Montenegro, de Compañía Inversora Bursátil (CIBSA). En rigor, son los fondos comunes de inversión (FCI) que invierten en instrumentos Pyme los que le dieron movilidad al mercado, e impulsaron que el volumen en la plaza de cheques sea el mayor de un mes de enero desde 2004. Ahora, se espera que las empresas pymes ligadas al sector agroindustrial se incorporen con más fuerza a la operatoria con cheques, gracias al nuevo producto que se lanzó al mercado en estos días. En concreto, el nuevo sistema permitirá a las empresas de agro que cuenten con stocks inmovilizados usarlos como garantía para obtener tasas de financiación más bajas, a plazos variables entre 20 y 180 días. Este producto se había lanzado a mediados de enero, pero recién ayer se reglamentó. En rigor, para introducir un cheque de pago diferido a la negociación en Bolsa, el productor tendrá que acudir a una sociedad de bolsa y presentar los “warrants” –certificado de garantía emitido por empresas almacenadoras autorizadas, conocidas como “warranteras”–. Por ahora, el nuevo mecanismo sólo aceptará warrants sobre cereales y oleaginosos, aunque no se descarta que en un futuro se comercialicen warrants sobre otros productos como azúcar, yerba o fertilizantes. (El Cronista)