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Somos muchos los analistas que venimos sosteniendo desde hace tiempo que los mercados están mas cerca de un techo que de un piso, y que lo mejor es comenzar a mirar el proceso desde afuera o jugar contra la corriente. No obstante, pese a nuestras recomendaciones, semana a semana continúan marcándose máximos históricos en todo el mundo.
Actualmente observamos valores récord en dólares en el petróleo, el oro, el cobre, las propiedades (inmuebles), los índices de acciones y las monedas, desde el euro hasta el colon costarricense, pasando por el peso chileno y el real.
Y es en esa coincidencia de récords que podemos encontrar su principal razón: la megadevaluación que viene sufriendo el dólar a nivel global, que provoca automáticamente una suba en el resto de los activos.
Analicemos el proceso desde la óptica de un operador bursátil:
1. Los motivos que llevaron a la pérdida de valor de la divisa estadounidense son conocidos por todos los actores del mercado (déficits gemelos de EE.UU., a la cabeza) y la mayoría ya tomó una decisión al respecto, por lo que el dólar ya se encuentra en sus precios mínimos y no debería bajar mucho más.
2. Si hoy el dólar vale lo que vale es por la huida de muchos operadores, quienes, asustados por su constante caída, prefirieron obviar en sus análisis la búsqueda de fundamentos y optaron sin más por cambiar de moneda.
3. Asimismo, el oro no sube porque la gente compra más joyas ni el petróleo bate récords constantemente a causa del aumento de su consumo a nivel mundial. Más bien, en muchos casos sucede que así como la baja de un activo (dólar) genera más ventas de sus tenedores, quienes temen seguir perdiendo poder adquisitivo, la suba de otro (euro, petróleo u oro) motiva más compras de los inversores en su afán por subirse a la ola.
Entonces... ¿en qué invertir?
La pregunta más habitual de quien nos escucha es: “¿Si vendo, qué hago con el dinero? ¿En qué lo invierto?”
Particularmente no creo que sea el momento para que un minorista adquiera los productos de moda:
No compraría oro simplemente porque es un refugio de valor en momentos de escasez de alternativas, y con la baja de precios aparecerán esas alternativas.
No compraría euros porque no veo a la economía europea tan sustentable como para justificar una súper moneda.
No tendría acciones ligadas a la industria pesada, que necesita mucha inversión. Creo que esas empresas ya se valorizaron bastante y en algún momento resultará difícil justificar la relación precio/utilidad.
Veo un escenario de baja de tasas de interés generado por una disminución de la actividad económica mundial, motivada a su vez por un menor poder de compra de los consumidores.
En este contexto, compraría bonos de corto plazo de las principales economías. Si están nominados en dólares, mejor.
Como señalé en posteos anteriores, la experiencia me indica que si todos afirman que el dólar va a seguir bajando, significa que ya vendieron los suyos y que el precio actual de la divisa refleja esas ventas. Al mismo tiempo, alguien los compró, y espera ganar con ello...
Entre las acciones, prefiero hoy al sector servicios, que cuenta con demanda asegurada independientemente de la marcha de la economía. Pienso en el sector bancario -a partir de los precios atractivos que muestran sus acciones tras las últimas bajas- y en el tecnológico, en la revancha del Nasdaq. |
Comentarios
No estoy de acuerdo, todo puede seguir. Otra cosa no veo los comentarios de otros
Desearía saber cuales son las acciones ligadas a la industria pesada, y cuales ustedes creen pueden ser atractivas en el corto y largo plazo.Cordialmente
Si en este contexto compraría bonos,cual serían y en acciones las de servicios, cual serían,gracias
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